Con el día que hace hoy, frio y lluvioso, el cuerpo pide cuchareo, así que un clásico que nunca falla, patatas con costilla. Estos guisos de cocina tradicional que borbotean a fuego lento, reconfortan el alma, saben a hogar.
En este post te muestro como conseguir un caldo trabado que tanto gusta y especialmente como lograr que la costilla quede tierna y jugosa respetando los tiempo de cocción.
¡Saca la cazuela que empezamos!
Comensales: 4
Tiempo total : 1 hora y 15 minutos
Ingredientes:
• 8000 g de costillas de cerdo
• 1,200 kg de patatas
• 150 ml de vino blanco
• 1 Cucharadita de pimentón dulce
• 2 Dientes de ajo
• 1 Pimiento verde
• 1/2 Pimiento rojo
• 1 Cebolla
• 2 Zanahorias
• 1 Tomate natural rallado
• 1 Hoja de laurel
• 1 L de caldo o agua caliente
• Sal
Pimienta
• AOVE
Preparación:
1- Empezamos troceando y salpimentado las costillas.Pnemos un chorrito de aceite en una cazuela, y las doramos a fuego alto, queremos sellar los jugos y que dejen en el fondo de nuestra cazuela lo que dará sabor al guiso. Una vez doradas las retiramos y reservamos.
2- Hacemos el refrito en la misma cazuela que hemos usado, vamos aprovechar los jugos de las costillas, pero en el caso de que nos hayamos quedado cortos de aceite, echamos una cucharada más y añadimos la cebolla, los pimientos y los dientes de ajo todo picado finamente, echamos una pizca de sal y tapamos, dejamos que se pochen a fuego bajo y con paciencia. Cuando la verdura este blanda, incorporamos las zanahorias cortadas en rodajas y el tomate natural rallado. Sofreímos unos 8-10 minutos más o hasta que veamos que ha perdido su agua y el sofrito se ha concentrado.
3- Llegó el momento del pimentón. Añadimos una cucharadita, removemos rápido para que no se nos queme y amargue el guiso, inmediatamente vertemos el vino. Subimos el fuego a medio alto durante uno o dos minutos, para que así el alcohol se evapore y se integren los sabores.
4- Y aquí llega la primera cocción de la carne, devolvemos las costillas a la cazuela junto a la hoja de laurel. Cubrimos con caldo o agua caliente, sin pasarnos, solo cubrirlas. Tapamos y dejamos cocer a fuego suave por 30-35 minutos, es importante que la carne empiece ablandarse antes de añadir las patatas, por lo que si ves que necesita más tiempo, dáselo, cada pieza de carne es diferente dependiendo dela edad del animal y del corte.
5- Mientras pelamos las patatas en chasquidos, ya sabes, no las cortes con el cuchillo hasta el final, mete el cuchillo un poco y tira para chascar, que se terminen de separar solas. Esto hace que liberen el almidón y ayuda a espesar el caldo de forma natural. Las añadimos a la olla, si es necesario echamos un poco de agua caliente más, y dejamos que cueza todo tranquilamente unos 20-25 minutos más.
6- Y para terminar nuestra receta, una vez que las patatas estén tiernas, rectificamos de sal. Si fuese el caso de que te hubieras pasado un poco con el caldo y no te ha quedado con ese espesor que buscamos, saca uno o dos trozos de patata, machácalos con el tenedor y los vuelves a incorporar a la cazuela. Apagamos el fuego, dejamos reposar si es posible 5-10 minutos, esto ayuda a que los sabores se asienten y el caldo termine de coger la textura que queremos, melosa y de las que necesitan mucho pan.
Es un plato que no solo nos sacia sin ingredientes (caros) sino que como ves con un buen sofrito y un poco de paciencia, el éxito lo tienes asegurado.
Buen provecho y nos vemos en la próxima receta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar en esta página.
se agradecen los comentarios animadores y las criticas constructivas