jueves, 26 de enero de 2017

Huevos a la Flamenca: Mi versión con patatas al ajillo y el secreto de la yema perfecta


Hoy me he lanzado con un clásico que me encanta, los huevos a la flamenca. Aunque no es un plato que prepare todos los días, siempre que lo hago me acuerdo de uno de mis primos pequeños que vive en Sevilla; allí es toda una institución.

Lo que más me gusta de esta receta y aquí va el "secreto" es que, dependiendo de cómo se mire, es la solución perfecta para " colocar " esos ingredientes sobrantes que a veces andan perdidos por el cajón de la nevera, el trozo de calabacín, el resto de un chorizo o unos guisantes que andan por el congelador.

He querido rendir mi propio homenaje a esta joya andaluza desde la distancia, dándole un toque personal que marca la diferencia. En mi versión, las patatas van fritas al ajillo y he perfeccionado un truco para que la yema quede siempre líquida, huyendo de esos huevos pasados que a veces nos sirven por ahí. Si buscas un plato con vida, sabor y que además te ayude a vaciar la nevera con estilo y poder, ¡Esta es tú receta! Aún hay más, te dejo aquí otra receta estilo andaluz por si te da el aire de un ¡Ole! y te quieres marcar para otro día esta sopa de tomate también estilo andaluz, Sopa de tomate







Ingredientes para 4 personas:


• 3 Patatas medianas (aprox 600g)
• 1 Calabacín (aprox 200g)
• 4 Huevos
• 2 Dientes de ajo
• 1 Pimiento rojo
• 150g de guisantes congelados
• 90 g de chorizo en herradura
• 100 g de jamón serrano en lascas
• 500 g de tomate frito de calidad
• 1/2 Cucharadita de pimentón de la vera
• 12 Puntas de espárragos en conserva
• Sal
•Aceite de oliva
  

Preparación:

1- Freímos las patatas con los dos dientes de ajo con piel, y habiéndoles dado un golpecito con el dorso de la mano. Una vez doradas, reservamos las patatas y retiramos los ajos.

2- Cocemos 5 minutos en agua hirviendo con sal los guisantes, una vez cocidos los enfriamos en agua muy fría, esto es para que luzcan todo su color.

3- Pochamos la cebolla y el pimiento en 4 cucharadas de aceite de freír las patatas. Echamos una pizca de sal y con la cazuela tapada dejamos la sartén a fuego suave. Añadimos el calabacín cortado en cuadraditos y lo cocinamos hasta que esté en su punto, al dente.

4- Incorporamos el chorizo cortado en rodajas para que suelte su aroma. Añadimos el pimentón. Removemos rápidamente, cuidado que el pimentón es muy delicado, o lo haces rápido, o se te quema, si te sientas más seguro retira la sartén del fuego para este paso. Vertemos el tomate frito y lo dejamos reducir a fuego moderado cinco minutos. 

5- Añadimos las patatas que teníamos fritas y los guisantes ya cocidos, también incorporamos 50 gramos de jamón serrano.

6- Hacemos 4 huecos entre los guisantes y demás y echamos ahí las claras. Tapamos la sartén 3 minutos.

7- Colocamos las yemas sobre las claras, echamos sobre ellas una pizquita de sal y los espárragos los colocamos con un poco de imaginación, quizás señalando a los huevos como si fueran los pétalos. Incorporamos también el resto del jamón. Tapamos 1 minuto más y ¡listo!


¿Y tú que sueles "colocar" en tus recetas de aprovechamiento? ¿Te ha pasado como a mi y has descubierto un tesoro en el cajón de las verduras? ¡Cuéntame tus trucos en los comentarios! 








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