Dicen que para gusto, los colores, pues yo lo tengo claro, el arroz negro me tiene ganada. Es ese plato que parece que te has pasado toda la mañana cocinando, cuando en realidad, se hace prácticamente solo, pero ¡Ojo! no se lo digas a tus invitados, deja que se piensen que están ante el mejor de los anfitriones.
Te cuento cómo subir el nivel, el secreto, pero no se lo digas a nadie, está en el caldo. Yo aprovecho las cabezas y peladuras de los langostinos para crear una base con un sabor marinero natural. Es un paso muy sencillo que marca la diferencia, aunque si hoy el tiempo te pisa los talones, un buen caldo de pescado comprado también te hará el apaño. ¡Aquí lo importante es disfrutar del proceso y del resultado, que aunque no sea exactamente el mismo, disfrutareis también! Así que a recoger redes que empezamos.
Ingredientes para el caldo:
300 gr de langostinos crudos (solo cabezas y peladuras, los cuerpos los reservamos para el arroz)
1/2 Cebolla
1 Zanahoria
1 1/2 litro de agua
30 ml de aceite de oliva virgen extra (2 cucharadas)
Preparación del caldo:
En una cazuela con las dos cucharadas de aceite, doramos las cabezas y peladuras de los langostinos. Aplastamos todo bien con ayuda de un tenedor, cuchara o aplasta patatas, necesitamos que suelten todo su jugo. Añadimos la cebolla, la zanahoria y el agua. Dejamos que hierva 20-25 minutos, lo colamos y lo mantenemos caliente hasta tener que usarlo.
Ingredientes para el arroz:
400 gr de arroz bomba
400 gr de calamares limpios y troceados.
Los cuerpos de los langostinos pelados.
1 Cebolla mediana
2 tomate maduro
2 sobres de tinta de calamar.
100 ml de vino blanco.
Sal.
60 ml de aceite de oliva virgen extra (4 cucharadas)
Preparación:
En una paella o paellera, como bien gustes llamar al recipiente, echamos las 4 cucharadas de aceite, salteamos los calamares a fuego alto, solo 2 o 3 minutos, en cuanto veas que cambian de color, que se vuelven opacos, los retiramos, solo queremos sellarlos, no que se cuezan. Recuerda que los calamares volverán a la paellera un poco más tarde y que se terminaran de hacer con el calor residual.
En ese mismo aceite donde hemos salteado los calamares, incorporamos la cebolla bien picadita, la tenemos a fuego muy suave, le echamos un pelín de sal y tapamos. Cuando la cebolla esté translucida, añadimos los tomates rallados y dejamos que se hagan bien hasta que pierdan el liquido y quede como la textura de una mermelada.
Echamos uno de los sobres de tinta al sofrito y removemos un minuto. El otro sobre, lo mezclamos bien con el caldo caliente.
Echamos el arroz y lo mezclamos bien con el sofrito durante uno o dos minutos. Añadimos el vino blanco, subimos el fuego y lo dejamos evaporar por 2 minutos.
Vertemos el litro de caldo caliente ya teñido y caliente. Repartimos bien el arroz por la paellera y cocinamos de 8-10 minutos a fuego fuerte, luego bajamos a fuego suave otros 8 minutos. Acuérdate, no hay que volver a remover, si necesitas hacerlo, mueve la paellera por las asas.
Un minuto antes de terminar, colocamos los cuerpos de los langostinos y calamares por encima del arroz. apagamos el fuego, cubrimos la paellera con un paño limpio y dejamos que el arroz repose 5 minutos. Ese ratito de espera también ayuda para que el grano termine de hacerse con su propio vapor y quede bien suelto.
Y ahora es el momento de poner la mesa, servirnos un agua o copa de vino y prepararnos para escuchar alabanzas.
¡A disfrutar!

¡Se ve delicioso! El arroz negro con calamares siempre es un acierto, y el caldo casero de langostinos debe darle un sabor espectacular.
ResponderEliminarAsí, es, muchas gracias por tu comentario.
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