Ingredientes:
- 1,5 kg de pollo (mi marido usa muslitos)
- 1 Cebolla (grande)
- 3 Zanahorias
- 3 Dientes de ajo
- 2 Patatas grandes
- 50 ml de Brandy
- 200 ml de vino blanco
- 1 Litro de caldo de pollo
- 2 Hojas de laurel
- Pimienta
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra
Elaboración:
2- Salpimentamos los muslitos y los sellamos, dorándolos en el mismo aceite que hemos aromatizado con los ajos. Los doramos bien por todos los lados a fuego fuerte, de esta forma, se les creará una capa dorada y crujiente por fuera, dejando todos sus jugos dentro. Una vez dorados los reservamos en un plato.
3- En esa misma cazuela, aprovechando ese aceite aromatizado y los jugos que a soltado el pollo, bajamos el fuego al mínimo. Vamos a hacer el sofrito sin prisa.
4- Echamos la cebolla bien picada y las zanahorias cortadas en rodajas. Añadimos una pizca de sal para que la cebolla sude y tapamos la cazuela, cuando la verdura haya soltado líquido, raspamos bien la base de la cazuela con una cuchara de madera o espátula de silicona. Esta técnica se llama desglasar, y sirve para que todos esos sabores tostados se integren en las verduras.
5- Cocinamos a fuego lento durante unos 10-12 minutos, removemos de vez en cuando hasta que la verdura esté tierna.
6--Reincorporamos el pollo, vertemos el Brandy y lo dejamos reducir a fuego alto por 2 minutos. Ahora añadimos el vino y, nuevamente dejamos evaporar el alcohol por otro par de minutos. Cubrimos con el caldo caliente e incluimos el laurel.
7-- Cocinamos a fuego suave por 45-60 minutos. Sabremos si esta el pollo en su punto cuando, al pinchar la parte más gruesa, el tenedor entre sin resistencia o veas que la carne empieza a separase ligeramente del hueso.
8- Mientras se hace el guiso, pelamos y cortamos en cuadraditos las patatas. Las freímos aparte para que estén doradas. y cuando al pollo le faltan solo 5 minutos para terminar (hacia el minuto 40 ó 55 de cocción, según el tamaño de los muslitos), destapa la cazuela, añade las patatas fritas y deja que den un último hervor conjunto. De esta forma, la patata absorbe todos los sabores y ayuda a que la salsa quede bien ligada.
🔔 EL TOQUE MAESTRO DEL CHEF:
Mi marido siempre dice que el secreto de un buen guiso no es la harina, sino la paciencia...¡Y una buena patata! Para que la salsa quede melosa y con cuerpo, él aplica su técnica del machado, aplasta un trozo de patata contra la pared de la cazuela, el almidón que suelta ligua la salsa de forma natural, dándole un brillo espectacular sin necesidad de espesantes artificiales.

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